
Año: 1942
País: EEUU
Género: Drama
Director: Michael Curtiz
Intérprete: Humphrey Bogart
Ingrid Bergman
Duración: 98 min.
Reseña:
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Casablanca era una ciudad a la que llegaban huyendo del nazismo gentes de todas partes: llegar era fácil, pero salir era casi imposible, especialmente si el nombre del fugitivo figuraba en las listas de la Gestapo.
El argumento de Casablanca, mil veces conocido, narra mucho más que el reencuentro de dos amantes en el exilio bajo el sonido de las notas de un piano (“play it, Sam”). Rick e Ilsa sufren el shock emocional de contemplarse de nuevo tras su adiós en París, pero ese golpe –¿cruel?– del destino coincide con la efervescencia de un oasis –“vine aquí a tomar las aguas”, dice Bogie– donde hombres y mujeres buscan una improbable libertad, no únicamente política, sino personal. En realidad, Casablanca se convierte en territorio de redención, y el garito de Rick en refugio de los olvidados, en su primer peldaño hacia el paraíso. La atmósfera multiforme del local es tan rica como la amalgama de sus caracteres humanos: rateros, gendarmes, asesinos, contrabandistas, enamorados, ludópatas... Pero la esperanza es siempre la misma. Y hasta el anhelado viaje a Lisboa, cede todo su protagonismo a la propia espera, a una promesa configurada en actitudes de amor, odio, juego, cinismo, amistad, patriotismo –allons enfants de la patrie…–, recuerdo e hipocresía.

Publicar un comentario